BMW reformula al pionero de los todo camino. El nuevo BMW X5 revoluciona un sector que prácticamente inauguró hace 20 años. Ahora llega con más espacio, 400 CV, 8 velocidades, un interior de berlina y un gigante que quiere ser líder. Descubrirlo ya es posible en Talleres Martín Lizaga.

BMW ha puesto a la venta cuatro generaciones del BMW X5, de las que se han vendido más de 2,2 millones de unidades en todo el mundo y lo que es más importante, ha sido el embrión de una familia, la de los SUV X, que ya supone un 25% de las ventas de BMW en todo el mundo. Sí, el X5 no parecía tener mucho sentido hace 20 años, pero esas cifras confirman que su desarrollo fue un acierto.
Ese primer X5 conquistó a muchos clientes y marcó un camino que trataron de seguir sus rivales más directos. Era capaz de liquidar el 0 a 100 km/h en 6,5 segundos y alcanzar 240 km/h de velocidad punta en su versión más potente y deportiva.
Ahora llega al mercado la cuarta generación, equipada con el motor 30d, un seis cilindros en línea capaz de desarrollar 265 CV a 4.000 RPM y lo que es más importante, 620 Nm de par a solo 2.000 RPM. Acelera de 0 a 100 km/h en 6,5 segundos y alcanza 230 km/h de punta.
Como manda la tendencia en todos los segmentos, el tamaño del nuevo BMW X5 ha crecido respecto a su antecesor en todas las cotas. Crece en longitud con 35 milímetros extra que le hacen rozar los cinco metros de largo. De ancho supera los 2 metros, y la distancia entre ejes es 42 milímetros mayor.
Los faros delanteros y traseros son ahora más finos estilizados, la doble parrilla delantera clásica de los BMW se ha convertido ahora en una única pieza de gigantescas dimensiones con láminas activas que permiten el paso del aire a través de ellas o se cierran para favorecer la eficiencia, y las llantas pueden ser de hasta 22 pulgadas.
Ese clásico portón posterior del BMW X5, mantiene sus dos segmentos, aunque ahora ambos se accionan de forma electromecánica. Es un coche elegante y con una pegada sobre el asfalto que destaca, sin llegar a ser estridente.
El nuevo X5 supone un salto gigantesco respecto a su antecesor de tercera generación. Es un coche muy distinto en algunos aspectos clave. Sigue siendo más o menos igual de grande y confortable que el de la generación anterior, en este sentido no era necesario un cambio drástico ya que el X5 era de lo más cómodo y amplio para sus 5 ó 7 pasajeros (configuración que todavía se mantiene en opción), pero es infinitamente más tecnológico, vanguardista y tiene un nivel de calidad, detalles y acabados que jamás habíamos visto en un SUV de su segmento.


Podríamos decir sin dudarlo que es el Serie 7 de los SUV y lo es actualizado con la tecnología más avanzada disponible hoy en día en el mercado. Así, el habitáculo está presidido por dos pantallas de 12,3 pulgadas que se conectan entre sí, una situada detrás del volante haciendo las funciones de cuadro de relojes y la otra en posición central presidiendo el habitáculo.
Lo mejor que tienen estas pantallas, es que su funcionamiento es muy rápido e intuitivo, y tiene diferentes formas de activar las funciones que ofrecen. Son táctiles y la rapidez a la hora de accionar los comandos es total. Si no queremos tocar la pantalla, también está el mando iDrive en la consola central para navegar por los infinitos menús.